| on 24-08-2008
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GRANJENO, TX — http://www.impre.com/ La comunidad de Granjeno, Texas, desde hace poco más de un mes ha sido testigo del inicio de la construcción del muro fronterizo.
La tranquilidad que por años caracterizó a la ciudad de 485 habitantes fue interrumpida por la llegada de maquinaria pesada y trabajadores que desde la primera hora de cada día inician sus labores. En un inicio los trabajos amenazaban propiedades de familias en Granjeno, pero los vecinos unieron sus voces para evitar perder lo que para ellos supone años de trabajo. Para algunos residentes el muro fronterizo contribuirá a tener mayor seguridad, ya que en los últimos meses los robos a casa habitación se incrementaron. Además de que la presencia de coyotes en la ciudad es algo constante, de ahí que los vecinos contribuyen con la vigilancia. Pero para otros, el muro no es más que un derroche de recursos que no impedirá la llegada de migrantes. Los vecinos María Guadalupe Segura vive en Granjeno desde hace 26 años y nunca imaginó que a unos cuantos pasos de su casa una "pared" separaría a su país de origen del que la adoptó. "A mí no me ha molestado la construcción del muro para nada, antes estaba en contra de éste, pero ahora estoy a favor", dijo. "Nos ayudará a tener más seguridad en la colonia". Por su parte, Erasmo Garza dijo que no será fácil vivir con un muro a espaldas de su vivienda, pero en cierta forma está satisfecho con el simple hecho de que se aceptó respetar las propiedades de las familias. "Iban hacer el muro atrás de mi casa, así que nos levantamos en armas, mandamos cartas a los alcaldes de los alrededores y hasta el gobernador", añadió. Garza dijo que no podía asegurar que la epidemia de robos en el vecindario donde vive se debiera a los indocumentados. "Yo pienso que la mayoría de la gente de México o de más al sur vienen a trabajar; te piden agua y comida y se van, pero sí es bien sabido que muchos están haciendo negocios con estas personas". "Hay que frenar ese tipo de negocios, pero por desgracia quienes quieren cumplir el sueño americano seguirán intentando llegar con muro o sin éste", mencionó. Aprender a vivir con el muro Vicente Garza fue electo en el mes de mayo para ser el alcalde de Granjeno, Texas. Tan sólo unas semanas después presenció el inicio de la construcción del muro fronterizo, o muro de la vergüenza, como es llamado por algunos inconformes. "La tranquilidad de la comunidad se ve interrumpida con el ruido de camiones, maquinaria pesada. Estamos hablando de un cambio con el que tenemos que aprender a vivir", observó. Es bueno, agregó, porque los bordos se están reforzando, pero el tener un muro atrás de la casa de uno, pues va ser algo difícil, es como si uno estuviera encarcelado. Nada más, refirió, nos queda rezar a ver qué más viene en un futuro. |