| on 27-08-2008
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Moustapha cisse / burgos -- http://www.diariodeburgos.es
El trabajo en la empresa Carnes Selectas reúne a personas con idiomas y costumbres muy distintas. ¿Cómo se vive una jornada con tantos compañeros de otros lugares? Nos lo cuenta un trabajador
Son las 6:45 de la mañana, los dos autobuses que transportan a los trabajadores de Carnes Selectas aparcan en el interior de la fábrica. Los trabajadores salen con mucha prisa, no hay tiempo que perder porque la jornada de trabajo empieza a las 7. «Madre mía, ¡esto parece la ONU!» exclamaba mi amigo Kofi, de Togo, un día que salimos en el autobús.
En 10 minutos de viaje he hablado en francés con Kofi, en wolof senegalés (el principal dialecto de mi país) con mis paisanos y en español con un compañero ecuatoriano.
Aquí lo primero que te llama la atención es esta diversidad lingüística y cultural. Te cuento. Ibrahim, que es de Ghana, fue uno de los primeros inmigrantes en formar parte de la plantilla. El nos cuenta que al principio eran pocos extranjeros, pero ahora de los 8 que estamos pelando chuleteros, hay 2 senegaleses, 2 nigerianos, 2 españoles, un ghanés y 1 tanzaniano.
Dauka, el único tanzaniano de la plantilla, es un tío divertido a quien le gusta contar historias de su país. La última salió a raíz de una anécdota de la que me acordé y quise compartir con mis compañeros. En Senegal, un hombre se divorció de su mujer porque ésta dio luz a un bebe demasiado blanco, con el consiguiente revuelo por todo el barrio «¡Seguro que se ha acostado con un blanco!», decían. En realidad, meses después se descubrió que el niño era albino. Y aquí es donde aparecen las culturas de cada lugar. Dauka me contó que en Tanzania se persigue a los albinos con el mismo afán que al oro. Cuenta que no pueden ni salir a la calle, ya que si alguien les viera no dudaría en acabar con su vida para hacerse con sus órganos. ¿Por qué? Existe la creencia de que haciendo magia negra con estas vísceras les sonreirá la fortuna y tendrán más posibilidades de hacerse ricos.
Noble debe de ser uno de los mas jóvenes de la plantilla. Él es católico, de la India, y me cuenta que allí los hindúes no comen carne, algunos sólo comen verduras.
Iguales. Muchas veces me sorprende el buen ambiente que reina en el trabajo. Aunque viéndonos salten a la vista las enormes diferencias que hay entre nosotros (color, lengua, religión) es increíble cómo nos parecemos. Cada uno venimos de un sitio del mundo, con costumbres distintas, pero todos somos seres humanos con la misma forma de pensar.
Ya son las 10, hora del bocadillo. El comedor es el lugar de reunión donde la gente se junta por amistad o por nacionalidad. Es muy curioso ir paseando entre los diferentes grupos. Los nigerianos pasan del Igbo (dialecto) al inglés con mucha facilidad. Los senegaleses solemos utilizar el dialecto wolof, excepto cuando se nos une Mendy (el único camerunés), con el que hablamos en francés. De repente un chico de Ecuador grita mi nombre e intercambio unas frases en español con él. ¡Madre mía! Creo que sólo me queda aprender japonés o algo de chino, ya no me acuerdo en qué idioma empecé a comer el bocadillo. Aquí los de Senegal somos todos musulmanes y por supuesto ni comemos carne de cerdo ni bebemos alcohol. Esto debe ser muy divertido para los chicos españoles, que no se cansan de recordarnos los placeres que nos estamos perdiendo. Me sorprende el poco peso que tiene la religión en España. Mientras a nosotros la religión nos marca unas pautas de comportamiento que no olvidamos en ningún momento de nuestra vida, aquí no es más que una opción que puedes o no tomar.
Pero nuestra forma de entender la religión no es absurda ni estricta. Por ejemplo, la prohibición de consumo de carne cerdo incluye el trabajo con ella, pero es más importante el hecho de trabajar y salir adelante que la interpretación estricta de la norma. Además Campofrío es una de las pocas empresas en Burgos que ofrece un puesto de trabajo estable.
A su modo, Carnes Selectas ha participado de forma notable en la integración de los inmigrantes en Burgos, porque los intercambios culturales son la base para una buena integración social. |