De Gucht está indignado porque Malherbe, de origen belga, calificó ayer en declaraciones de "hipócrita" la política belga de inmigración, al mismo tiempo que señaló que Bélgica aplica prácticas "propias de la Gestapo" al echar del país a niños sin papeles que llevan años escolarizados.
Malherbe hizo esas declaraciones en alusión al fallido intento de expulsión de las ecuatorianas Angélica Cajamarca y su madre Ana Elizabeth, que el pasado lunes se libraron de su deportación gracias a una orden judicial cuando ya se estaban dirigiendo hacia el avión que las tenía que llevar a Ecuador.
El día antes de la planeada expulsión, Malherbe, quien se encuentra de vacaciones en Bélgica, ya había dicho que se sentía avergonzada de ser belga tras visitar a Angélica y Ana Elizabeth en el centro cerrado para "sin papeles" en el que se encontraban recluidas.
En una reacción a la cadena de televisión belga RTL-TVi, De Gucht calificó de "inaceptables" las declaraciones de la primera dama ecuatoriana y por eso ha convocado al Embajador de Ecuador esta tarde en su gabinete.
Por su parte, el ministro belga del Interior, Patrick Dewael, se preguntó ayer por qué Malherbe no se lleva a sus conciudadanos "si tan mal están los ecuatorianos en Bélgica".
La convocatoria del embajador ecuatoriano también se realiza después de que el Gobierno de Ecuador entregara el pasado martes a las autoridades belgas una nota de "enérgica protesta" por las condiciones en que estuvieron detenidas Angélica y Ana Elizabeth.
En ella se dice que se han violado los acuerdos internacionales de protección de los derechos humanos y se califica de inaceptables las condiciones del internamiento de las ciudadanas ecuatorianas y el maltrato físico y psicológico al que han sido sometidas.
Aunque Angélica y su madre han interpuesto una denuncia por malos tratos contra la policía belga, ésta y la Oficina de Extranjeros han desmentido que las dos mujeres fueran objeto de malos tratos durante el intento de las autoridades belgas de deportarlas a Ecuador, en cumplimiento de una orden de expulsión por residencia ilegal en Bélgica.