Impulsamos procesos de incidencia política a nivel local, regional, nacional y
transnacional, para garantizar la incorporación de los derechos de las personas en
situación de migración y sus familias, en las comunidades de origen y destino, en Ecuador, en España
y en el mundo.
Apoyamos iniciativas de codesarrollo que incorporen componentes de educación, salud, seguridad social, vivienda, políticas públicas, apoyo psicológico y pedagógico, generación de empleo y fuentes de trabajo, acceso al crédito, emprendimientos productivos, comunicación e información, ayuda emergente y acogida, entre otras posibilidades de mejorar tu condición migratoria.
Queremos una sociedad sin prejuicios, sin estigmas, sin actitudes de racismo, xenofobia, discriminación, exclusión, acoso y violencia en razón de la situación migratoria de cada persona.
Ecuatoriano, ecuatoriana:
Si eres emigrante o inmigrante, si estás con o sin papeles, documentado o indocumentado, si te consideran legal o ilegal, si tu situación migratoria es regular o irregular...
Si eres hijo o hija, madre o padre, hermano o hermana, esposo o esposa, amigo o amiga de una persona migrante, este proyecto comunicativo solidario es tu espacio de expresión, comparte con nuestra comunidad tu proceso migratorio, tus vivencias, tus sueños, tus problemas, tus esperanzas, tus desencantos, tus logros.
Angélica comenzó su año escolar como cualquier niño en Bélgica y en una nueva escuela en San José, el mismo barrio donde ha vivido junto con su madre Ana Cajamarca.
A la nueva escuela, Angélica fue llevada por sugerencia de la psicóloga que la trata, antes de que fuera encarcelada, el 30 de junio, junto a su madre en el Centro 127 Bis, un lugar para inmigrantes indocumentados, donde permaneció hasta el 30 de julio, cuando las liberaron a última hora.
Según Javier Loja, padre de Angélica, ella sufría una depresión debido a la separación de sus padres, que ya han hecho vidas separadas e incluso con varios hijos.
Loja comenta que después de un mes de la tragedia su hija no quiere recordar lo vivido durante el encierro en el centro cerrado de Steenokkerzeel.
Aunque la niña pudo ir a la escuela y ha retomado su vida, su permanencia en Bélgica se sostiene en varios factores: la sentencia que la liberó el 30 de julio, el reporte realizado por el delegado de la infancia; la imposibilidad de expulsar a un menor que está siendo escolarizado en Bélgica y la audiencia que la Oficina de Extranjería pide para apelar por la expulsión de Angélica y su madre, la cual fue transferida para este próximo 18 de septiembre.