Impulsamos procesos de incidencia política a nivel local, regional, nacional y
transnacional, para garantizar la incorporación de los derechos de las personas en
situación de migración y sus familias, en las comunidades de origen y destino, en Ecuador, en España
y en el mundo.
Apoyamos iniciativas de codesarrollo que incorporen componentes de educación, salud, trabajo, seguridad social, vivienda, políticas públicas, apoyo psicológico y pedagógico, orientación social y laboral, acceso al crédito, emprendimientos productivos, comunicación e información, ayuda emergente y acogida, entre otras posibilidades de mejorar tu condición migratoria.
Queremos una sociedad sin prejuicios, sin estigmas, sin actitudes de racismo, xenofobia, discriminación, exclusión, acoso y violencia en razón de la situación migratoria de cada persona.
Esta historia podría haber ocurrido en Francia, pues sólo en ese país se ha dado luz verde a la prueba de ADN,pero en el consulado español en Ecuador, que después de todo es una parte de España.
Allí le pidieron a Rosa Morán Espinoza “una prueba fehaciente” de la maternidad de su hijo de 6 años, para concederle el visado por reagrupación familiar. La sospecha surgió porque el menor lleva los apellidos de su madre y, además, tiene una inscripción tardía en el Registro Civil. La conclusión consular fue que el niño podría ser hermano de Rosa en lugar de su hijo, y le negaron el visado.
Pero ¿en qué consistía esa famosa prueba fehaciente? y ¿por qué se la pedían en Quito, si en España ya se habían hecho todas las comprobaciones necesarias para aprobar la reagrupación familiar de sus dos hijos?
Rosa se hacía esas preguntas cuando recibió la notificación en el consulado, pero no tenía las respuestas. Lo único que tenía claro era que no quería volver a España sin sus dos hijos e inició una maratónica jornada para reunir todas las pruebas documentales, que ella creía, que probaran la maternidad de su segundo hijo.
Dos días después y con 16 horas de viaje encima, (el consulado español está en Quito y la gente de provincia tiene que viajar hasta la capital para realizar todos los trámites) la mujer entregó mil y un papeles en el consulado, inclusive un certificado firmado por el doctor que le había atendido el parto y las fotos de su embarazo (ver fotografía). Lo presentó todo, en el plazo indicado, y con todos los sellos y rúbricas de autenticidad, pero la respuesta fue negativa.
Sólo entonces, en el consulado le explicaron que la "prueba fehaciente" de la maternidad era el examen de ADN, pero Rosa ya no tuvo tiempo para batallar más y tuvo que viajar sólo con su hijo mayor (a quien si le extendieron el visado, básicamente porque la ex pareja de Rosa se presentó en el consulado y no había lugar para sospechas).
El pequeño fue de vuelta a la casa de su abuela, echando la culpa a su madre de todo, pues él no entiende de visados, y ahora lo único que pregunta cada vez que su madre le llama es cuando va a viajar a España. Acá, Rosa no se da por vencida y sigue buscando una respuesta en el Ministerio de Relaciones Exteriores, al tiempo que recorre los medios de comunicación contando su historia.
Ecuatoriano, ecuatoriana:
Si eres emigrante o inmigrante, si estás con o sin papeles, documentado o indocumentado, si te consideran legal o ilegal, si tu situación migratoria es regular o irregular...
Si eres hijo o hija, madre o padre, hermano o hermana, esposo o esposa, amigo o amiga de una persona migrante, este proyecto comunicativo solidario es tu espacio de expresión, comparte con nuestra comunidad tu proceso migratorio, tus vivencias, tus sueños, tus problemas, tus esperanzas, tus desencantos, tus logros.
Somos ecuatorianos y ecuatorianas, ciudadanos y ciudadanas del mundo ejerciendo el derecho a migrar.