| on 26-03-2008
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No son pocos los problemas que afrontan quienes habitan en límite colombo-ecuatoriano La reciente crisis diplomática entre Ecuador y Colombia puso varios temas sobre el tapete de la discusión pública. El prefecto de la norteña provincia del Carchi, René Yandún, sostuvo que el Gobierno analiza programas de desarrollo social para implantar a lo largo de la frontera norte ya que los convenios binacionales no se los cumple y “están botados allí en la basura”.
La reciente crisis diplomática entre Ecuador y Colombia puso varios temas sobre el tapete de la discusión pública. El prefecto de la norteña provincia del Carchi, René Yandún, sostuvo que el Gobierno analiza programas de desarrollo social para implantar a lo largo de la frontera norte ya que los convenios binacionales no se los cumple y “están botados allí en la basura”. Ambos países saben que el impasse no está solucionado porque simplemente hay muchos problemas de fondo. Mientras el gobierno colombiano no ponga fin a su conflicto armado de más de cuatro décadas, el territorio ecuatoriano tendrá repercusiones negativas de diferente tipo. Una de ellas, sobre la población civil que se ve impactada por la llegada de desplazados y por la presencia activa de los irregulares en la frontera norte. Por ello, la solución de conflicto con el vecino país norteño tiene que venir desde varias vías económicas, sociales, políticas y geo-políticas, y esto es lo que genera debate. El prefecto del Carchi, entrevistado en radio Visión esta mañana, manifestó que los pueblos de frontera sobreviven y superviven gracias al intercambio económico y comercial, pero en el caso de la frontera norte no es justo y no existe reciprocidad. “La balanza comercial es totalmente deficitaria de siete a uno para los ecuatorianos, por ende los convenios binacionales no se los cumple, están botados ahí en la basura”. “Lo que hoy necesitamos es la renovación y modernización de los convenios binacionales para poder entendernos porque caso contrario difícilmente podríamos establecer una relación equitativa de comercio”, dijo René Yandún. Pero el director del Servicio Jesuita de Refugiados y Migrantes indicó que en la zona limítrofe colombo-ecuatoriana no solo se establece un tipo de relaciones entre la gente, sino que hay desde las comerciales e incluso familiares. Aseveró que “tenemos comunidades en el Ecuador que están compuestas por el ochenta o noventa por ciento de población colombiana, y hay comunidades en Colombia que están compuestas por el 60, 80% de población ecuatoriana”. “La presencia de población colombiana en la zona de frontera es permanentemente bastante fuerte, como también la presencia de ecuatorianos en las zonas fronterizas hacia Colombia; entonces, me parece que ese es un elemento que hay que tenerlo en claro porque podemos caer en el riesgo de empezar a ligar el tema de la presencia de la población al tema delincuencial, al tema delictivo, al tema de lo malo”, aseguró Robayo quien no comparte que se culpe a los desplazados de crear inseguridad en el país. Con este último punto no concuerda Yandún, quien sostuvo que es fácilmente comprobable que un buen número de desplazados han alimentado la delincuencia interna en territorio ecuatoriano, lo cual dijo es fácilmente comprobable en todos los centros de reclusión. “Aquí en el Carchi, el 90% de quienes están encarcelados son provenientes de Colombia”, citó. Según el Prefecto de la provincia norteña, “desgraciadamente” gente que “no querríamos que venga” a territorio nacional llega y se interna. “Por esa es mi preocupación para que se ponga en ejecución la nueva Ley de Migración, que está a cargo del Ministerio de Gobierno, y yo soy partidario, si nosotros queremos mantener la estabilidad, la paz, la tranquilidad en el país que haya el ejercicio y la implantación de la misma”, puntualizó. |