| on 18-02-2010 07:04
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Por: José F. Giraldo / Director PACC/Stamford/CT - “Deberíamos continuar el trabajo de arreglar nuestro fallido sistema migratorio, de garantizar la seguridad en la frontera, hacer cumplir nuestras leyes y asegurarnos de que cada persona que sigue las reglas puede contribuir a nuestra economía y enriquecer a nuestra nación”, fue la única mención del presidente Obama durante su discurso anual a la nación sobre su primer año de gestión, al hablar sobre su compromiso de campaña, también fallido.
Que la crisis económica, el desempleo y un quebrado sistema de salud son prioritarios, son temas que nadie discute, pero dedicarle escasos ¡9 segundos! al tema de la reforma migratoria, dejó un sabor amargo casi decepcionante entre los millones de inmigrantes ilegales, quienes confiados en la iniciativa legislativa (HR 4321/CIR/ASAP/2009) promovida por el Congresista Luis Gutiérrez (D) de Illinois, alentaron sus justas esperanzas de mayores detalles que incluya un cronograma con fecha de partida. Decía la abuela “La vaca ya no recuerda de cuando fue ternera” al referirse a los años jóvenes. Fiel a tal concepto, como inmigrante, no puedo ni debo sustraerme a un deber irrenunciable de comentar el tema de una amplia reforma migratoria, por una cuestión de principios. Que un ciudadano estadunidense de origen no hispano/latino sea contrario a una reforma migratoria, es hasta cierto punto entendible, pero discutible. Sin embargo, siendo los menos, resulta incomprensible, mezquino y hasta egoísta que un inmigrante de origen hispano/latino que haya obtenido su status legal, le dé las espaldas, argumentando que sus posiciones de trabajo podrían estar en peligro y/o perderlos. Nada más lejos de la realidad. La desregulación del sistema financiero/bancario, las finanzas de casino, la recesión y su secuela de calamidades en la Economía, son la principal causa del paro (13 millones de desempleados en el acumulado) y del astronómico déficit fiscal de US$ 1.4 billones (legado de la anterior administración republicana). Son millones de cuerpos humanos que tienen vida, que respiran, que luchan y trabajan incansablemente por un salario, no importando las condiciones del empleo y del clima, para el sostenimiento de sus seres queridos de aquí y de los de allá, y que lo único que solicitan es que se les permita trabajar, sin el temor a una redada o a una deportación que fracture de modo irreparable a la familia, separando a los hijos de sus padres. El inesperado triunfo electoral del senador republicano Scott P. Brown en Massachusetts (bastión de la Dinastía Kennedy) encolerizó a la Casa Blanca, lo que puso en evidencia los errores del liderazgo demócrata al insistir tercamente en la designación de Martha Coakley quien tuvo un pobre desempeño durante la campaña electoral. Como resultado, luego de 50 años se perdió la curul y con ello la supermayoria.de 60 votos que disfrutaba el Senado federal. Es ahora, en esta nueva recomposición, que el Congreso deberá enrumbar hacia un bipartidismo consensuado que logre sintonizar con la demanda ciudadana de cumplimiento de ofrecimientos de campaña y lo es más para los demócratas que deberán redoblar esfuerzos para recuperar el terreno perdido y a los republicanos, demostrar que son más que el partido del NO y están dispuestos a colaborar para continuar cosechando votos. Aunque el presidente Barack Obama logró el 67% del voto latino en los comicios electorales del 2008, su apoyo entre los votantes latinos extranjeros (los nacidos fuera de los EE.UU) fue del 75%. Una bien pensada campaña por ¡el Cambio! y el ¡Si Se puede!, logró posicionarlo en la Casa Blanca. Un reciente estudio presentado por la prestigiosa America’s Voice señala que los votantes latinos de cara a la elecciones de Noviembre próximo, tendrían un papel crucial en los resultados de 40 disputas electorales al Congreso federal y gubernaturas en 12 estados” indicando además, “que tanto la participación latina como su ausencia en las casillas de votación puede determinar el resultado de 29 disputas a la Cámara de Representantes, 8 al Senado, y tres gubernaturas en los estados de California, Colorado y Texas. Las batallas electorales donde el voto latino será decisivo se libraran en los Estados de Arizona, California, Colorado, Connecticut, Florida, Illinois, Nevada, Nuevo Méjico, Nueva York, Pensilvania, Texas y Virginia. Frente a la actitud timorata de demócratas y republicanos respecto a iniciar su discusión en la presente legislatura, es bueno recordarles que el votante latino de los nacidos en el extranjero, estadísticamente (elección presidencial 2008), puede ser nuevamente atraído si apoyan la reforma migratoria. El antecedente bipartidista Kennedy/McCain, aunque fallido, demostró que es posible consensuar una ley que otorgue status legal a los ahora 10’800,000 hermanos inmigrantes. “El hombre es un ser arrojado en un rincón del mundo con sus grandezas y sus miserias y un problema para si mismo” Ortega y Gasset. |