| on 24-02-2010 06:34
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ROBERT T. GARRETT/ DMN - Austin – El apego a valores conservadores e inclinación por la familia hacen de los hispanos una promotedora reserva de votos para los republicanos, pero lo que se percibe como una postura antagonista del partido hacia los inmigrantes indocumentados ha echado a perder esa atracción.
Aun así, una nueva encuesta indica que el gobernador Rick Perry ha tenido resultados relativamente buenos, tal vez debido a su retórica anti-Washington y a su cuidadosa postura sobre la inmigración, principalmente durante la actual campaña electoral. La encuesta muestra que más de la mitad de los hispanos de Texas se autocalifican de conservadores, y un sorprendente 23% dijo que definitiva o probablemente participará en las elecciones primarias republicanas del martes. La encuesta arroja que, entre los votantes hispanos, Perry lleva una ventaja de 2 a 1 sobre la senadora Kay Bailey Hutchison. Esta encuesta fue comisionada por Líderes Congresionales Hispanos, un grupo de legisladores de 32 estados. Leticia van de Putte, senadora estatal demócrata de San Antonio, estimó que el sondeo sugiere una faceta poco conocida de la personalidad política de Perry: el gobernador no asusta a los hispanos porque con frecuencia visita sus áreas y se distancia de los políticos republicanos de línea dura contrarios a la inmigración, señaló. "(Perry) ha dicho que el muro fronterizo era una (idea) ridícula y no creyó que fuera a servir de algo", dijo Van de Putte, la líder de los demócratas en el Senado. "A los que quería detener eran a quienes trafican con drogas y personas". No obstante, Van de Putte argumenta que Perry se inclina más a la derecha que su predecesor, George W. Bush, y que está lejos de igualar el alto nivel de apoyo que tuvo Bush entre los hispanos. Pero aseveró que muchos hispanos recuerdan que Perry firmó un proyecto de ley en el 2001 para que los hijos de trabajadores indocumentados pagaran colegitura estatal en las universidades públicas del estado. Ha defendido esa ley diciendo que los estudiantes afectados se han esforzado estudiado en las escuelas de Texas y que serán buenos ciudadanos. "Rick Perry es tremendo haciendo campaña", agregó. Otros demógrafos políticos no están convencidos de que un gran número de hispanos vaya a depositar su voto en las urnas republicanas en la eleccion primaria del 2 de marzo. Lydia Camarillo, vicepresidenta del Proyecto de Promoción del Registro de Electores en el Suroeste, un organismo no partidista, dijo que las encuestas de salida en recientes elecciones para gobernador muestran que Perry ha capturado bastante menos del 39% del voto hispano que obtuvo Bush en 1998 contra el candidato demócrata Garry Mauro. Perry atrajo apenas el 13% de los votos hispanos en las elecciones generales del 2002, cuando enfrentó al banquero Tony Sánchez de Laredo, según las encuestas de salida del William C. Velasquez Institute, un grupo de análisis político afiliado a la organización de Camarillo. Hace cuatro años Perry obtuvo sólo el 14% de los votos hispanos, contra el 40% del demócrata Chris Bell y el 29% de la independiente Carole Keeton Strayhorn, de acuerdo con las encuestas de salida. Ya que tanto Perry como Hutchison han estado insistiendo en la necesidad de un gobierno estatal reducido y pocos impuestos, Camarillo dijo que es difícil creer que muchos hispanos se inclinen por el nominado republicano este año. La encuesta arrojó que únicamente el 18% de los hispanos de Texas dice ser liberalo progresista, mientras que el 54% dijo ser conservador, moderado o conservador religioso. Sin embargo, Camarillo dijo que los hispanos que se dicen conservadores no están pensando necesariamente en "menos impuestos y menos gobierno", tal como lo harían los conservadores anglosajones. "Cuando un latino dice ser conservador, se refiere a cómo está educando a sus hijos y... a la familia", dijo. "Tiene que ver más con la ética de trabajo, y que cuando uno da su palabra, da su palabra. En ese tipo de. Es una mentalidad diferente y los encuestadores aún no la han definido". El demógrafo Dan Weiser destacó la afluencia electoral en elecciones recientes en el condado de Dallas y dijo que pese a los resultados de las encuestas, Perry puede esperar un apoyo hispano relativamente escaso. En las reñidas elecciones primarias presidenciales del 2008 en el condado de Dallas, el 91% de los hispanos que participaron votaron por los demócratas, dijo. Weiser, experimentado analista de la política de Dallas, proyecta la afluencia de las minorías a las urnas del condado estudiando precintos específicos dominados por afroamericanos o hispanos. Dijo que aunque casi 300,000 electores participaron en las primarias presidenciales en el condado hace cuatro años, sólo el 12% era hispano. De las 92,000 personas que votaron en las últimas primarias presidenciales republicanas del condado, apenas el 4% era hispano, agregó Weiser. "Cada vez que alguien dice que habrá un gran incremento en votos hispanos, yo no lo veo por ningún lado", dijo. Frank Santos, cabildero de Austin y el consultor que comisionó la encuesta, reconoció que es sólo un primer paso en comprender las complejas preferencias del electorado hispano. "Es verdaderamente un llamado a despertar para ambos partidos", dijo Santos, director ejecutivo del grupo. "O el Partido Demócrata los da por seguros (a los hispanos), o el Partido Republicano los está ignorando". Dijo que de las 3 millones de personas que incrementaron la población texana entre el 2000 y el 2008, el 63% eran hispanos. Aunque una mayoría dijo ser conservadora, una porción mayor, el 63%, dijo que se identifica más con el Partido Demócrata. El 70% aprueba la labor del presidente Barack Obama. Mientras tanto, el 54% aprueba el desempeño de Perry como gobernador, y el 58% el de Hutchison como senadora. "¿Qué nos dice todo esto?", plantea Santos. "Lo que nos dice es que este es un electorado en crecimiento, en desarrollo y en evolución".republicanos |