Así lo indicó ayer el consejero de Inmigración y Cooperación, Javier Fernández-Lasquetty, en la presentación del último Informe de la Población Extranjera Empadronada en la región, a fecha 1 de enero de 2008.
Latinoamericanos, en cabeza
Además, cabe destacar que en los últimos siete años en la región se han producido el 34,55% del total de nacionalizaciones realizadas en toda España, ya que, solamente en la Comunidad de Madrid, se han registrado 101.034, de las 292.425 del conjunto del país, según los datos del Ministerio del Interior. Otros 40.000 se convirtieron en españoles en la región antes del año 2000, según sus datos.
El hecho de que la mayoría de los nacionalizados procedan de Suramérica es debido a los especiales vínculos históricos que España tiene con esos países. Por ello, sus nacionales pueden solicitar la ciudadanía española a los dos años de la obtención del permiso de residencia. Además, con muchos de esos estados existen también convenios de doble nacionalidad, lo que significa que pueden conservar la de origen y obtener la nueva sin renunciar a ninguna. La cifra de nacionalizados fue la principal novedad que ofrece el informe, puesto que es la primera vez que se hace público el número de concesiones de ciudadanía española.
El resto no deparó importantes cambios sobre los años precedentes. Así, a fecha 1 de enero de 2008, el número de inmigrantes empadronados en la Comunidad ascendía a 1.060.606 personas. De ellas, el 6% (59.548) llegaron en los últimos 12 meses, en la misma línea de crecimiento neto del ejercicio anterior (52.000). De ahí que los ciudadanos extranjeros representen en la actualidad el 16,62% de la población total: 6.380.238 personas.
700.000 tienen residencia
Mientras, del millón largo de inmigrantes, 712.011 son los que tienen regularizada su situación, al tener tarjetas de residencia el 1 de enero pasado. Esta cifra supone un incremento importante en relación al año anterior, cuando eran 575.118. Las causas de ese aumento son el mayor número de permisos obtenidos por arraigo social y por la reagrupación familiar, tal y como aseguró Fernández-Lasquetty. Según sus cálculos, la población de origen extranjero en la región asciende a 1,2 millones, de los que entorno a 140.000 tienen la doble nacionalidad o la española.
En cuanto a la bolsa de irregulares «es inferior a la diferencia entre empadronados y regularizados, y se sitúa entre las 250.000-270.000 personas debido a las renovaciones por permiso de estudios y por los que están pendientes de los trámites de renovación de documentación», precisó.
La rumana se ha convertido en la nacionalidad mayoritaria (195.676 personas), después de que en julio adelantara a los ecuatorianos. En doce meses han pasado de 155.962 empadronados a 195.676 (un 25,46% más), debido a su incorporación a la UE. Detrás están los ecuatorianos, 145.352, (un 12,87% menos); marroquíes, 85.626 (un 2,73% más); colombianos, 72.940 (un 5,65% menos); bolivianos, 60.797 (un 13,47% más); y Perú, 57.622 (un 9,61% más). El descenso de algunos países obedece a la obtención de la nacionalidad o a la movilidad.
Viven en Madrid, Parla y Alcalá
¿Dónde viven? No hay diferencia con el resto de madrileños (el 51,73%, en la capital), el 36% en áreas metropolitanas y el 12% en pueblos. En Madrid hay 548.648 extranjeros empadronados. La segunda ciudad con más extranjeros es Alcalá de Henares, con 41.705, seguida de Fuenlabrada, 31.768. En porcentaje, la capital supera la media del 16,2% (16,9%); muy por encima está Parla (25%); Torrejón de Ardoz 20,63% y Alcalá de Henares (20,25%). Y, entre los municipios pequeños, destacan Fresnedillas de la Oliva o Valdilecha (41,55 y 30,51%).
¿De dónde son? En la capital, Alcobendas, Tres Cantos y Colmenar, ecuatorianos, en el Corredor del Henares, rumanos y en el oeste, abundan los marroquíes.