Impulsamos procesos de incidencia política a nivel local, regional, nacional y
transnacional, para garantizar la incorporación de los derechos de las personas en
situación de migración y sus familias, en las comunidades de origen y destino, en Ecuador, en España
y en el mundo.
Apoyamos iniciativas de codesarrollo que incorporen componentes de educación, salud, seguridad social, vivienda, políticas públicas, apoyo psicológico y pedagógico, generación de empleo y fuentes de trabajo, acceso al crédito, emprendimientos productivos, comunicación e información, ayuda emergente y acogida, entre otras posibilidades de mejorar tu condición migratoria.
Queremos una sociedad sin prejuicios, sin estigmas, sin actitudes de racismo, xenofobia, discriminación, exclusión, acoso y violencia en razón de la situación migratoria de cada persona.
Ecuatoriano, ecuatoriana:
Si eres emigrante o inmigrante, si estás con o sin papeles, documentado o indocumentado, si te consideran legal o ilegal, si tu situación migratoria es regular o irregular...
Si eres hijo o hija, madre o padre, hermano o hermana, esposo o esposa, amigo o amiga de una persona migrante, este proyecto comunicativo solidario es tu espacio de expresión, comparte con nuestra comunidad tu proceso migratorio, tus vivencias, tus sueños, tus problemas, tus esperanzas, tus desencantos, tus logros.
Con la firma del Plan de Acción Cuenca se inició ayer el II Foro de Migración y Desarrollo en la Catedral Vieja, ubicada en el centro de Cuenca. Al foro asisten 350 delegados de 22 países. En la tarde de ayer se discutió sobre las remesas...
Este plan es un acuerdo de cooperación firmado por la Comunidad Iberoamericana, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal ) y la Organización Internacional de las Migraciones (OIM). Su intención es que se respeten los compromisos asumidos en la Cumbre del 2006, en Montevideo (Uruguay).
Ese documento se respalda en el respeto a los derechos humanos de los emigrantes y sus familias. También fijar políticas integrales y acuerdos entre países de origen, tránsito y destino para que cada uno asuma con responsabilidad el tema migratorio.
Según datos de la ONU, el fenómeno migratorio crece aceleradamente. Solo en los últimos cinco años pasó de 175 millones a 191 millones de personas que viven fuera de sus países de origen, la mayoría por motivos económicos.
En el caso de Ecuador no hay cifras exactas, pero los expertos en temas sociales y de migración (Pastoral Social) calculan que 3 millones de ecuatorianos emigraron y al país han ingresado cerca de 600 000 inmigrantes peruanos y colombianos, sobre todo.
Esta población reemplaza el vacío que dejó la mano de obra ecuatoriana, calificada y no calificada. Solo en Madrid, de acuerdo con datos del Observatorio de Migración de España, se regularizaron 145 352 ecuatorianos. La mayoría con familias enteras.
Ayer, el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, en su discurso (video) enviado al Foro, insistió que su compromiso como política de Estado es mantener una migración ordenada, digna y de respeto a los seres humanos, “vengan de donde vengan”, para los próximos años de su gobierno.
Para Brunson McKinley, secretario general de la OIM, los gobiernos deben reconocer que los emigrantes traen oportunidades. Por un lado contribuyen al desarrollo de los países de destino, pero también fortalecen (con remesas) la economía de sus naciones.
Incluso dijo que las remesas son una de las principales fuentes de ingresos de la mayoría de países. Para clarificar el primer aporte en porcentajes, este organismo realizará un estudio en las naciones desarrolladas receptoras de mano de obra. Se medirá el impacto dentro de las economías.
Para McKinley, el Foro, al que asisten 350 delegados de 22 países, debe ser un espacio para intercambiar experiencias sobre inversiones de remesas (vivienda, educación, proyectos...) para que las experiencias sean acogidas por los países de origen.
Él insistió en que Latinoamérica y Europa deben tender puentes bilaterales a los emigrantes para frenar la discriminación, explotación y el abuso que viven en los países de tránsito y destino.
En esa línea se destacó la política del Estado ecuatoriano sobre el Plan de Retorno Voluntario que busca abrir el camino para que los compatriotas que están fuera retornen. Aunque Enrique Iglesias, secretario general iberoamericano, cree que eso no ocurrirá mañana, sino que es parte de un proceso.
Según la ministra de la Secretaría Nacional del Migrante, Lorena Escudero, el plan crea condiciones para que los emigrantes desarrollen vínculos con su país. Destacó como el producto central de la primera fase la facilidad para trasladar menajes de casa y equipos de trabajo sin pagar tributos.
El alcalde de Cuenca, Marcelo Cabrera, también cree que a mediano plazo el proyecto dará resultados. “Nuestros compatriotas viven fuera, pero psicológicamente están acá. Añorando a la familia, su música, la comida y expresiones culturales propias”.
En la tarde y noche se iniciaron los debates en la Quinta Lucrecia, en la zona sur de Cuenca. Entre otros temas estuvieron las remesas, intercambios de experiencia de legalización de emigrantes y tráfico ilegal de emigrantes.
Punto de vista
Margarita Escobar. Viceministra de El Salvador
Los emigrantes por varias circunstancias buscan una vida digna más allá de sus fronteras. No se puede pretender que el emigrante sea una mercadería que va y viene.
El reto de este foro es hacer que los mercados laborales internacionales escuchen las políticas migratorias de respeto a los trabajadores. Pero también que nos lleven a profundizar y reconocer la soberanía de los estados de origen, de tránsito y de destino.
Dentro de esto, los gobiernos deben crear las condiciones favorables para que los procesos migratorios se hagan en un marco de legalidad, que permitan ganar a los países y a los emigrantes. Solo así se conseguirá frenar el coyoterismo y la trata de personas.
La juventud cuando abandona su nación tiene miedo a zozobrar y morir en los países de destino. La mayoría de nuestros emigrantes es de jóvenes que buscan un sueño, una certeza para su futuro.
Para esta población hay que abrir los espacios para que tengan una migración legal y justa. Además, hay que encontrar un entendimiento entre las organizaciones internacionales. Creo que con la firma de convenios y el trabajo que desarrolla la Comisión Iberoamericana estamos caminando y apuntando hacia la dirección correcta. Todo implica tiempo y diálogos permanentes.