| on 18-04-2008
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“Queremos trabajo”, fue una de las peticiones que hicieron los migrantes hallados en un barco cerca de Costa Rica, ante José Astudillo, secretario (e) del Migrante, quien subió ayer al guardacostas de la Armada para darles la bienvenida.
Luego los 72 hombres (4 menores) y 20 mujeres atravesaron las rampas con mochilas en sus espaldas para subirse al bus que los esperaba en el muelle del puerto de Manta. Mientras lo hacían, escondían sus rostros con ropas. Querían evitar las cámaras pero algunos contaron brevemente su odisea de cinco días en el barco pesquero Paco (con capacidad para 20 personas) en el que pretendían llegar a costas mexicanas, y de allí, cruzar por vía terrestre a Estados Unidos, en busca de empleo. El hacinamiento, la falta de alimentos y la humedad fueron los principales problemas en la travesía.
Uno de los viajeros frustrados advirtió que el barco Paco, donde iban, era estrecho y casi estaban uno sobre otro. “Los tripulantes nos dieron galletas, agua y atún, pero luego nos olvidaron y salimos de la bodega a la cubierta porque no aguantábamos el hambre”, señaló este joven oriundo de la provincia de Pichincha que no quiso identificarse. Admitió que volverá a intentar salir del país, aunque dice estar más tranquilo puesto que “la persona que nos recibió dijo que nos ayudaría (refiriéndose a Astudillo)”.
El viaje a Estados Unidos duraría un mes, según otro pasajero, Luis Miranda, de 23 años. Su hermano, Alfredo (21), contó otra travesía: la que debe emprender a diario, cuatro horas a caballo por las montañas de Los Andes, para vender sus productos en los centros poblados de la provincia de Chimborazo.
Estos migrantes partieron en el buque Paco (no está registrado en la Fuerza Naval) la noche del jueves 10 de abril desde las costas manabitas, aunque algunos dijeron que salieron de la provincia de Esmeraldas. Cinco días después (el martes pasado) fueron interceptados por la embarcación de la Armada estadounidense USCG Midgett a 215 millas al oeste de Costa Rica porque se estaban hundiendo.
El fin de semana, un avión de exploración aeromarítima de Estados Unidos había detectado en alta mar la embarcación llena de gente, según el informe de los militares extranjeros.
Los 92 migrantes hicieron trasbordo al barco estadounidense que los rescató y a las 06:00 del miércoles pasado fueron traspasados a dos guardacostas de la Armada ecuatoriana que llegaron ayer a Manta.
El barco Paco se hundió tras el rescate, informó la Capitanía del Puerto de Manta.
Junto a los migrantes llegaron seis supuestos tripulantes del Paco: Édison Parra Cedeño, Jhonny Duarte, Luis López Alua, José y Freddy Arcentales, ambos hermanos, y Jorge Delgado. De camino al Centro de Detención Provisional del cantón, bajo la custodia de dos policías, Parra admitió que “en el país no hay trabajo y por eso los ayudamos a emigrar”.
TEXTUALES: Lo que se comentó
Carlos Benalcázar
Agricultor chimboracense, 22 años
“Volveré a intentar salir del país porque con $ 35 mensuales no puedo alimentar a mis padres y con el alza de precios peor”. José Astudillo
Secretario (e) del Migrante,
“Los tripulantes son jóvenes que se dejan llevar por las mafias del coyotaje. Evitaremos que sean liberados para acabar con estas redes”.
Capturados en alta mar llegaron a Manta A la 07:45 de este jueves arribaron al puerto de Manta dos lanchas guardacostas de la Armada del Ecuador con los 92 ecuatorianos capturados en aguas de Costa Rica.
Los emigrantes fueron rescatados de las bodegas del barco pesquero Paco, encontrado a 250 millas al oeste de Costa Rica.
Fabián Martínez, comandante del cuerpo de guardacostas, explicó que el guardacostas de EE.UU. hizo la coordinación directa con sus pares de Ecuador e informaron a la entidades nacionales. A las 06:00 de ayer se hizo la maniobra de embarque de los migrantes.
Los emigrantes serán entregados a la Fiscalía y a las autoridades pernitentes, informó el noticiero de CRE Satelital.
José Astudillo, ministro encargado de la Secretaría del Migrante, llegó a Manta para recibirlos. Indicó que en conjunto con un abogado y una psicóloga trabajarán atendiendo a los migrantes, acogiéndolos, ayudándolos legalmente si tienen problemas o quieren realizar alguna denuncia sobre los coyoteros o si tienen conflictos de deudas.
Uno de los migrantes, proveniente de Quito, indicó que estuvieron ocho días fuera desde que abordaron la embarcación.
Segundo Caiza y Carlos Benalcázar, son otros de los migrantes, cuya intensión era llegar a Estados Unidos.
Hasta el momento hay cinco personas detenidas por el delito de coyotaje, miembros de la tripulación, quienes estaban dentro del grupo de rescatados, informó el noticiero de Teleamazonas.
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