| on 27-08-2010 10:48
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www.hoy.com.ec - MÉXICO. Militares mexicanos encontraron el martes pasado 72 cadáveres en una fosa común en un rancho cercano a San Fernando, en el estado mexicano de Tamaulipas (noreste), fronterizo con EEUU. El ecuatoriano Luis Freddy Lala Pomavilla, oriundo de la comunidad de Gualleturo en la provincia del Cañar, era parte de este grupo y fue herido de bala en la garganta. Se hizo pasar por muerto y se salvó.
Tras el tiroteo, y haber fingido su muerte, el ecuatoriano Lala Pomavilla logró salir a las calles de San Fernando, y al llegar al primer control militar pidió asistencia médica y contó lo ocurrido: los secuestradores les pidieron dinero y también les ofrecieron un trabajo como sicarios dentro de su organización. Al no aceptarlo, empezó la matanza de 58 hombres y 14 mujeres. Lala Pomavilla atribuyó la masacre a Los Zetas, uno de los cárteles de narcotraficantes más peligrosos de México, según informó el portavoz de la Marina, el contraalmirante José Luis Vergara. Según Alejandro Poire, del Consejo de Seguridad mexicano, los cuerpos tienen tres días de haber sido asesinados y son de inmigrantes del Brasil, del Ecuador, El Salvador, y Honduras, que habían entrado a México con el objetivo de cruzar por la frontera a los EEUU. Cuando los inmigrantes estaban cerca de cumplir su meta fueron secuestrados. Tras el testimonio del ecuatoriano, los militares armaron un operativo con acciones aéreas para entrar al rancho ubicado cerca del municipio de San Fernando (de unos 30 000 habitantes y colindante con Matamoros), lo que derivó en un enfrentamiento entre los pistoleros y agentes, dejando como saldo un militar y tres delincuentes muertos. La embajada del Ecuador en México prefirió no emitir ningún pronunciamiento hasta que el Gobierno de México no dé una versión certera de los hechos. Hoy, funcionarios ecuatorianos se trasladarán a San Fernando, para verificar la información, junto con delegados de Brasil, Honduras y El Salvador. En un principio, los cuerpos iban a ser llevados a Ciudad Victoria, capital de Tamaulipas, pero se llevaron los equipos de refrigeración a San Fernando. Mientras tanto, Freddy está hospitalizado y cuenta con vigilancia al ser testigo protegido de la Procuraduría de México (el equivalente a la Fiscalía en Ecuador). Por su parte, el director Editorial del diario mexicano Excélsior, Pascal Beltrán del Río, quien mantuvo conversaciones directas con Diario HOY a través de un chat, afirmó que el Ministerio de Exteriores lo único que informó fue que los inmigrantes fueron extorsionados por narcotraficantes. Luego, Beltrán del Río comentó en su cuenta de Twitter que Lala habría manifestado a las autoridades que los ecuatorianos muertos serían seis, habría cuatro brasileños fallecidos, y que el resto de los ejecutados eran hondureños y salvadoreños. El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, aseguró que su homóloga mexicana, Patricia Espinosa (con la que mantuvo ayer una reunión en Quito) le dijo que México entregará al Ecuador la ayuda para identificar los cadáveres. "No sabemos cuántos ecuatorianos (muertos) sean", dijo Patiño. "Este caso será un emblema de la capacidad para hacer frente a los abusos contra los indocumentados en México", dijo Alberto Herrera, director de Amnistía Internacional en México. Un informe de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de 2009 dice que solo en seis meses unos 10 000 inmigrantes fueron secuestrados en México por células de los Zetas o pandillas. Por su liberación deben pagar $2 500 cada uno, dejando una ganancia a los delincuentes de $25 millones. (VET-AFP-EFE) La violencia en Tamaulipas Tamaulipas, fronterizo con Texas (los Estados Unidos), es uno de los estados mexicanos más violentos. Según las autoridades, los cárteles narcotraficantes del Golfo y de Los Zetas, antiguos aliados, se disputan el control de Tamaulipas. El presidente de México, Felipe Calderón, tras su toma de posesión en diciembre de 2006, desplegó unos 50 000 militares para luchar contra los cárteles de la droga, a los que acusa de haber cometido más de 28 mil homicidios desde entonces. En el rancho, cercano a San Fernando, de unos 30 000 habitantes, que colinda al sur con el fronterizo Matamoros, también fueron decomisadas 21 armas largas, al menos 6 600 cartuchos y cuatro camionetas. Freddy viajó hace dos meses al norte El único sobreviviente de la masacre registrada en el estado de Tamulipas (México) se llama Freddy Lala Pomavilla, ecuatoriano de 18 años, originario del recinto Guer, de la parroquia Gualleturo, en la provincia del Cañar, cerca del límite con Guayas. Freddy se encontraba en el grupo de migrantes que viajaba sin papeles con destino a los EEUU y que fue masacrado en Tamaulipas. El joven ecuatoriano era agricultor y según su tío, H. Lala, junto a él viajaron más compatriotas de Suscal (cantón Cañar) y otros lugares cercanos. Vecinos y familiares de Freddy, recién se enteraron pasado el medio día de ayer de la noticia. "El salió en el mes de junio de acá. Un coyotero de Cuenca, de nombre Carlos, le hizo los contactos", dijo un vecino que no quiso identificarse. Este coyotero tramitó su pasaporte apenas Freddy cumplió la mayoría de edad. Según su tío, el joven viajó en busca de días mejores a los EEUU. "Acá no hay trabajo", dijo, señalando que sus padre y su madre radican en el país del norte como ilegales desde hace varios años atrás. Otro familiar dijo que cuando llegó a México se contactó con la familia diciendo que los coyoteros le estaban pidiendo dinero para poder seguir en el trayecto, pero apenas se le envió mil dólares", dijo. La esposa de Freddy, A. Lala quedó con un embarazo de cuatro meses. "Hace una semana me llamó para decir que estaba bien y que llegó a Guatemala y que iba a seguir viajando", le dijo la mujer, de 17 años, a la agencia EFE. Además, indicó que la pareja se endeudó en $11 000 dólares para que Freddy pudiera pagar al coyotero. Estamos esperando noticias no sabemos nada más de mi sobrino", dijo Héctor que llevado por la desesperación comenzó a preguntar sobre el estado de salud de Freddy. (RMT) EEUU reacciona WASHINGTON. El Departamento de Estado calificó ayer de "trágico" el hallazgo en un rancho de México de 72 cadáveres que se cree que pueden corresponder a personas que intentaban cruzar el país en dirección a la frontera de Estados Unidos. "Es un hecho terriblemente trágico", afirmó el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner, pero aclaró que no puede dar aún una reacción oficial porque desconoce los detalles del hecho. |