| on 20-05-2008
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Telluride, Colo. - Cuando Jose Rodriguez, de 20 años, sube el andamiaje, uno, dos, o tres niveles sobre el suelo, no sabe si tenga suficiente entrenamiento ni equipo para estar seguro. Y si sus botas están cubiertas de cemento, podrían ser resbaladizo, allí arriba. “Si no tiene cuidado, puede caer”, dijo.
Inmigrantes con frecuencia acceptan trabajos peligrosos. Y un reportaje nuevo dice que los inmigrantes están en más riesgo de morir o ser lesionados que trabajadores nativos. Un estudio del AFL-CIO, un grupo representando sindicatos en los EEUU, se llama “Trabajadores Inmigrantes en Riesgo”, dice que las fatalidades en el trabajo entre trabajadores extranjeros crecían 46 por ciento entre 1992 y 2002. Los accidentes fatales entre hispanos subieron un 58 por ciento.
En Telluride, los números verifican eso.
Beth Kuperman del centro medico de Telluride, dice que, de los heridos resultando de trabajo, 25 por ciento son de inmigrantes. Solo alrededor de 10 por ciento de los clientes del centro medico son hispanos, y solo aproximadamente 15 por ciento de la población de Telluride son inmigrantes, dice Kuperman.
“Índice que están sufriendo desproporcionado de heridos de ‘work comp’”, dice Kuperman.
Por supuesto, habian mucho más inmigrantes en los Estados Unidos en 2002 que 1992. Quince por ciento de toda la fuerza laboral de los EEUU es de otros países, la mayoría de Latinoamérica.
Pero mientras la proporción de empleados nacidos en otros países aumentaba 22 por ciento entre 1996 y 2000, la proporción de lesiones ocupacionales fatales para esta población crecia 43 por ciento, dice el estudio. El trabajo con el numero más grande de muertos es construcción. Los hispanos en construcción tiene un indice de mortalidad 25 por ciento más alto que hombres que no son hispanos.
Estes datos no sorprenden inmigrantes.
“Quien hace los trabajos fisicos? Los inmigrantes”, dice Juju Jullien, un inmigrante de Francia. “Quien transporte la basura en París? Africanos de oeste. Inmigrantes hacen los trabajos que la gente no quieren hacer”.
Jullien limpia las ventanas en los veranos y echa con pala la nieve de techos durante los inviernos. Y mira un montón de inmigrantes que no usan arneses, o no usan los correctamentes.
Observadores dicen que es, en parte, la culpa de los dueños, para no proveer entrenamiento suficiente.
“No creo que hay suficiente educación sobre seguro en los lugares de trabajo”, dice Karla Gonzales, una Peruana que trabajó en el San Miguel Resource Center con inmigrantes.
Hispanos trabajan muchos veces en la economía “informal,” menos regulada y con frecuencia sin seguro de salud.
Pero, dice Jullien: “No cuesta mucho a entrenar a tu gente correctamente. … Si los fuerzan a trabajar demasiado, cayeren o saldrán o morirán.”
Un hombre — nacido en los EEUU — se cayó de un techo en Steamboat Springs, Colorado, este invierno. Emil Sante, paramédico en Telluride, dice que ha visto hombres cayendo desde techos en Telluride este invierno.
Rodriguez trabajó en Utah antes de venir a Telluride, y dice que los trabajos allí son peligrosos también.
“Son iguales”, dice Rodriguez. De hecho, dice el estudio, los trabajos de inmigrantes son peligrosos en todos partes del país.
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